04 dic 2017 Publicado en: Descanso
La ciencia del colchón: mitos bajo las sábanas

Quizás el colchón sea el compañero más fiel con el que hayas dormido. Seguro que nunca te hizo pasar la noche en el sofá. O nunca te reprochó por la hora que llegaste. 

Descansar bien es verdaderamente una ciencia que va por dentro del colchón y debería ofrecerte lo que necesitás para alcanzar el descanso supremo. El de los privilegiados.

 En ocasiones, el problema es que seguimos dando por válidos algunos conceptos que lisa y llanamente son mitos en torno al descanso. 


  1. Cuanto más duro el colchón, mejor. Si esto fuera cierto, no necesitaríamos un colchón. Dormiríamos todos en el piso. Pero les puedo asegurar que todavía quedan quienes relacionan dureza con calidad. Son dos conceptos que van por carriles diferentes. Lo importante es que el colchón se adapte al cuerpo de manera que la columna quede siempre en la posición correcta y que el cuerpo haga presión de manera uniforme. Entonces no es la dureza lo único que importa sino también el soporte que brinda.
  2. Hay que dar vuelta el colchón para que dure más. Entonces buscamos colchones que, no importa la densidad o el peso que soporta, pero que se puedan rotar. Hoy, la tecnología es tan sofisticada que hay colchones diseñados para usar de un solo lado, ya que uno actúa de soporte contra la cama y el otro contra el cuerpo. Sí es recomendable girarlos para que tengan un uso uniforme. También están los que ofrecen sensaciones diferentes en uno y otro lado, por ejemplo, más cálido y más fresco para usar de acuerdo a la época del año. O lo que son más firmes y más suaves para usar en diferentes momentos de la vida.
  3. La espuma viscoelástica es caliente y hace transpirar. En algunos casos esto es cierto, pero no en todos, no en los colchones de buena calidad que están fabricados con materiales y tecnología que permiten un flujo de aire continuo. No en el caso de nuestros colchones, que cuentan con pequeñas partículas de gel integrado que los hacen frescos y con un perfecto equilibrio térmico. No en vano es un material desarrollado por la NASA para alivianar la presión ejercida por la fuerza de gravedad que experimentan los astronautas durante el despegue. 
  4. El colchón de resortes suele ser de mejor calidad que uno de espuma. Esta es una creencia que no se sustenta en absoluto en la realidad. Hoy, los colchones de espuma son de una tecnología que no tiene nada que envidiar a los mejores colchones de resortes. La diferencia entre ambos no está en cuál es mejor sino en las funcionalidades que presentan. Y cada uno de ellos, además, ofrece diferentes sensaciones en función de las capas internas.
  5. Cuanto más alto, mayor densidad. Esto, definitivamente, no es así. Un colchón puede medir 50 centímetros de alto y tener una densidad bajísima. Porque la densidad hace referencia a la cantidad de material por metro cúbico. Cuanto mayor densidad, eso sí, mayor durabilidad, confort y adaptabilidad al cuerpo. 

En definitiva, el mejor colchón es el que mejor se adapta a las condiciones de tu cuerpo, el que te permite dormir de manera confortable, y no el que le funciona a tus amigos. 

En Divino, luego de dos años de investigación y desarrollo, contamos con una colección de colchones que sigue las tendencias del mercado global.

La colección incluye 34 líneas de colchones, distribuidos en cinco categorías y definidas en función de variables tales como materiales, densidad, nivel de confort, soporte, experiencia y características específicas, lo que conforma un universo de descanso único en Uruguay. 

Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo así que los invito a encontrar el colchón que esté preparado para esto.

Elegí tu colchón 


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