Día Mundial del Sueño

Día Mundial del Sueño: por qué es importante, cuánto debemos dormir y consejos para mejorar la calidad del descanso


Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. En ese tiempo aparentamos no estar haciendo nada, sin embargo dormir es una de las funciones más importantes del cuerpo humano (como lo explica en este video Delfina de Achával).

Y aún así, muchas veces el sueño es lo primero que estamos dispuestos a sacrificar si necesitamos “más horas en un día”: dejamos de descansar para estudiar, para salir con amigos o para terminar nuestra serie favorita.


De acuerdo con datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, las personas que duermen lo suficiente –y tienen una buena calidad de sueño– se enferman menos, mantienen un peso saludable y tienen menos riesgo de enfermedades cardíacas. Dormir reduce el estrés, mejora el humor y nos hace tomar mejores decisiones.


Por eso, desde 2008, cada año la Asociación Mundial de Medicina del Sueño organiza el Día Mundial del Sueño, que en 2023 se celebra el 17 de marzo. El propósito es celebrar los beneficios de un descanso saludable y llamar la atención de la sociedad sobre los problemas relacionados con los trastornos del sueño y los tratamientos relacionados. Se estima que los trastornos de sueño amenazan la salud y la calidad de vida del 45% de la población mundial.


¿Qué puedo hacer para dormir mejor?


Podemos modificar nuestra rutina para tener un sueño profundo y reparador. Por ejemplo, evitar tomar café o mate después de las 16h, o hacer ejercicio en la mañana para no tener un subidón de adrenalina cerca de la hora de dormir y acostarse siempre a la misma hora. Además, la sommelier de té Mónica Devoto recomienda beber una tizana que nos ayude a relajarnos.


También es importante tener un buen ambiente para dormir: un colchón de calidad y almohadas cómodas, estar en la mayor oscuridad posible, que no esté ni muy frío ni muy caluroso. 


¿Cuántas horas de sueño necesitamos?


Depende de nuestra edad. Los adultos precisan al menos 7 horas, los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 10 horas cada noche, los niños en edad escolar entre 9 y 12 horas cada noche, los niños en edad preescolar entre 10 y 13 horas diarias (incluidas las siestas), los niños de 1 a 3 años entre 11 y 14 horas diarias, los bebés entre 12 y 16 horas diarias (incluidas las siestas) y los recién entre 14 y 17 horas diarias.


El sueño es una actividad reparadora y fundamental, y nunca es tarde para empezar a priorizarla. 

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