17 jul 2017 Publicado en: Bienestar
Hygge: el secreto mejor guardado de la felicidad

Hygge: el secreto mejor guardado de la felicidad 

A veces, para ser feliz, no importa el clima. No importa si hay que quedarse en casa y resignar planes al aire libre; preferir el calor de la estufa y sumergirse en un buen libro, o reunir a algunos amigos en torno a la mesa del living, compartir algo simple y conversar sobre la vida. 

Para ser feliz, dicen los daneses -que durante un buen tiempo fueron distinguidos por la ONU como el pueblo más feliz del mundo- alcanza con disfrutar de lo sencillo. Sin estridencias, sin lujos, sin locas pasiones. Una charla profunda, un chocolate caliente, un poco de buena música o un capítulo de tu serie favorita… actividades que no van a cambiarte la vida pero, seguro, te entibiarán el corazón. 

De eso se trata el hygge, un concepto sin traducción literal, acuñado precisamente en Dinamarca y, según parece, el secreto mejor guardado de la felicidad.  Y es que en invierno los daneses pasan mucho tiempo en su casa, solo tienen cuatro horas de luz natural al día y privilegian aquello que pueda hacerse en el hogar… leer, charlar, cocinar, tomar un té, mirar una película. Para ello eligen ambientar sus espacios con materiales nobles, colores cálidos y texturas corpulentas. 

Y si bien parecería que el hygge solo aplica en invierno, los daneses se apuran a aclarar que el concepto trasciende la temporada de frío. Hygge es un estilo de vida, una forma de ser, una cultura y un modo de rendirle homenaje a lo que verdaderamente importa. 

Definitivamente, no es en el auto último modelo, la casa con piscina o la ropa de moda donde está la felicidad. Mejor, busquémosla en el sillón del living, con un libro, una buena manta y una taza de café. 


Cinco pasos para llevar un estilo de vida hygge

1. Hacerse tiempo. Practicar actividades que nos permitan disfrutar de lo sencillo es una decisión que tenemos que tomar todos los días. No vale la excusa de trabajar mucho o no tener tiempo. Siempre hay un momento para el bienestar. 

2. Crear el ambiente. No hace falta que te deshagas de todo y empieces de nuevo. Una manta sobre el sillón del living, unas velas encendidas y unos almohadones mullidos serán el primer paso para que tu casa comience a ser un verdadero templo hygge.

3. Invitar amigos o familiares. Una de las claves de este estilo de vida es compartir lo bueno con los demás. Pero siempre en grupos pequeños, que permitan una conversación genuina, de esas que reconfortan el alma. 

4. Un buen menú. La comida acompaña siempre los buenos momentos. Y éstos no serán la excepción. Ya sea cocinando un buen plato caliente para compartir con amigos, o dando vida a una tabla de quesos para maridar el descorche, el menú siempre aporta lo suyo.

5. Disfrutar el momento. No importa si hay que lavar los platos o quedó tarea pendiente. Para ser un abanderado de la filosofía hygge, vale disfrutar cada momento como un tesoro.



Sofá Acqua 3 cuerpos


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Puro diseño escandinavo y un espíritu de vanguardia hacen de este sofá un homenaje espíritu hygge.



Mesa central


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Una mesa de centro noble, cálida y resistente.



Fanal

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Las velas en fanales son capaces de crear ambientes de ensueño en la filosofía hygge.  




Almohadón

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El almohadón de colores levanta el ambiente y ofrece calor de hogar.




Cesto


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El cesto de mimbre, que puede usarse para contener piñas, diarios o incluso macetas, resulta un gran aliado para darle vida a un ambiente sencillo y acogedor.

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